La Vuelta al Teide 2018 va a ser recordada por lo dura que ha resultado, tanto para los ciclista, como para los organizadores.

La semana que llevamos recibiendo las tan deseadas lluvias y nieve, han hecho que la organización haya resultado muy compleja. En primer lugar, al cerrarse las carreteras de acceso al Teide, nos obligó a realizar un recorrido alternativo, a partir del kilómetro 80. En el día de hoy las más de 300 personas que forman los recursos de Seguridad de La Vuelta la Teide, se han tenido que esforzar al máximo, al igual que lo hicieron los ciclistas, para superar el reto de La Vuelta al Teide.

Al frío y a la lluvia en algunos puntos del recorrido, se le sumaron, el encontrarnos a primera hora con un importante derrame de combustible en la bajada de Garachico y las fuertes rachas de viento en el mirador de Baracán, que hicieron que por seguridad, los ciclistas tuvieran que realizar un tramo de 100 metros, bajados de las bicis y acompañados por los recursos de protección.

Todos los contratiempos de La Vuelta al Teide pudieron ser solventados de forma satisfactoria, gracias a la perfecta sincronización existente en todo momento, entre la Organización, La Federación de Ciclismo y las distintas Instituciones, que de una forma consensuada, fueron tomando todas las decisiones, para que La Prueba se pudiera realizar, dentro del marco de dificultades sobrevenidas, de una forma segura para los ciclistas, que son los auténticos protagonistas

Muchas gracias a todos y cada uno de los que con su esfuerzo contribuyeron a que la Vuelta al Teide, haya sido un auténtico éxito, según nos transmitieron los participantes.

Hoy hemos tenido un gran día ciclismo en Tenerife.

#vueltaalteide18